No habia nada diferente en el ambiente todo era igual que cada noche, las mismas caras, los mismos olores, los mismos pensamientos.
Marcharme, huir. Huir sin mirar atras, desaparecer. Alguien me hecharia de menos? ningun nombre viene a mi mente. Bebo un trago, coloco mi sonrisa en la cara, y ya estoy preparada para afrontar una noche mas.
Vaya la novedad llega, miralos, ilusos..., entran como si fueran los amos de mundo se miran y sonrien picaramente, se sienten observados, y no se equivocan, mis compañeras los examinan de arriba a bajo, quien atacara primero, esta noche sera facil, se nota.
No me apetece Carlos me mira, mientras prepara un gin tonic para los del final de la barra, se lo que quiere decirme, pero......,
- Hola, que tomas puedo? me dijiste mirando el taburete vacio a mi lado.
Mis pensamiento fluian... puedes, debes sentarte, mientras que estes ahi nadie vendra a darme el coñazo, y al menos no tienes pinta desagradable, de niño bien, pero no desagradable.
Le indique a Carlos que nos puesiera dos de lo mismo, bueno o al menos eso te tenias que creer tu, para mi esto acaba de empezar y si siguiera el ritmo que pretendo que lleves, acabariamos los dos por los suelos.
Fue diferente, no necesite hablar, eras tu el que iniciaste la conversación, por un momento crei que te habias equivocado de lugar de chica y de hora, chato, esta noche te va a salir cara.
Todo se estaba poniendo facil, muy facil, al final va a ser que existe Dios y hoy no lo voy a tener complicado.
Pero me estaba equivocando, no iba a ser tan facil, quiza estuviera empezando alli mismo, la noche mas dificil de toda mi vida.
Decidi, no se porque dejarme llevar, me interesaba tu conversación, cosa que no me permitia nunca, pues no puedo disponer de tanto tiempo. Pero me hablabas de cosas afines a mi, como si me conocieras, como si supieras de mi, de mi vida, de mi mierda, de mi realidad.
No se porque no podia dejar de hablar contigo y escucharte, me ofreciste salir de alli,que fueramos a otro lugar y mi taximetro mental, volvia a contar, pero de nuevo cuando caminabamos por la calle, cuando cogiste mi mano con fuerza, pero sin hacerme daño, volvi a bajar la guardia.
Hablabamos y caminabamos hasta que llegamos a tu hotel, pediste la llave de la habitación y subimos, me preparaste una copa del minibar, ¿ que hago, yo no bebo alcohol nunca?, la deje en la mesa. Un pequeño toque al quitarme el abrigo hizo que se cayera, lastima.
Aparentemente nada, de lo que ocurrio alli, fue diferente de lo que todas las noches vivo, pero si lo fue, no hubo llanto, no hubo dolor, no hubo frio, ni moratones, ni pinchazos, ni gritos, no hubo miedo.
Senti lo que no habia sentido nunca, me senti sucia, vacia, cada beso que me dabas me partia el alma, no queiro seguir asi, no quiero.
Te obserba, mientras me abrochaba las botas, vi el dinero en la mesilla, me resistia a cogerlo, pero lo necesito si quiero empezar de nuevo lo necesito.Sali y camine, camine sin mirar atras ahora empiezo a vivir.