Siempre he creído que sobre el
currito de a pie, se sostiene un alto porcentaje de la economía de nuestro país,
y que son o mejor dicho somos nosotros, los que llegado el momento también tenemos
la capacidad de inclinar la balanza de quien nos gobierna hacia un lado u
otro.
Creo que no somos realmente
conscientes de este poder, y no lo utilizamos como deberíamos. El domingo 25, muchos de nosotros si lo fuimos
y expresamos nuestra opinión, y creo que se habló alto y claro.
Los españoles necesitan un cambio
político, o mejor dicho necesitan ver un cambio en los políticos que les
gobiernan.
Hace unos años, me inicie en el
mundo político, y he aprendido muchas cosas, y si algo tengo claro, es que las cosas se ven
diferentes y se sienten diferentes, cuando dedicándote a esto, tienes que ver la cara de tus vecinos a diario y son ellos lo
que te hacen ser consciente de que todas tus decisiones, por muy sencillas o
simples que te parezcan, que ninguna lo es, afectan en su día a día.
Hablamos de cambios, de
renovación, y no habrá ese cambio y esa renovación, si seguimos eligiendo para
que nos represente, políticos de despacho, que viajan en coches oficiales, que
viven en barrios de alta clase, y que no pasean con su familia, por donde
gobiernan.
Solo estando a pie de calle,
sabiendo de las necesidades de nuestros vecinos, sus circunstancias personales
y preocupándote de que en lo que en tu mano este, pueda mejorar, conseguiremos,
su confianza.
Nos enfrentamos a unas primarias importantes, o mejor dicho
las más importantes, de ellas dependerán, que la gente vea en nosotros un
cambio verdadero y no como se acostumbra
a decir, mismo perros pero con distinto collar.
No sé si quien organizará estas
primarias llegara a leer esto, y mucho mas a tenerlo en cuenta, pero tiene una
herramienta importante, y son sus agrupaciones, formadas por personas que están
ahí que trabajan por y para sus vecinos y que seguramente estén dispuestos a
hacerlo también por los vecinos del pueblo de al lado y por los de un poquito
más allá, y que seguirán saliendo a comprar el pan a la tienda de la plaza, y
el sábado al mercadillo, y a tomarse una cervecita con su vecino en las fiestas
de su pueblo.
Elijamos pueblo a pueblo, ciudad
a ciudad, nuestro representante y que sean ellos quienes realicen una elección del
mejor candidato, que sea capaz de transmitir a todos y cada uno de los
ciudadanos de nuestro país, de norte a sur, de este a oeste, un mismo mensaje,
una misma idea, una misma forma de entender la problemática social, porque detrás
de él, tendrá un equipo que representará hasta la aldea más recóndita de
nuestro país.
Quizá sea una locura, quizá sea
un despropósito, pero es una idea, mejor exponerla que desecharla de antemano.