sábado, 23 de abril de 2011

MAR

Sentada frente a ti, la calma me inunda, te miro y tu inmensidad llena mi alma de paz.Me hace tanta falta.

Contigo disfruto de mil maneras, a veces con solo mirarte, otras dejandome llevar con tu vaiven y otras peleando contigo dejandome envolver hasta cansarme.

Podria pasarme las horas escuchando tu sigiliso rugir, tu ir y venir, el murmullo que viene desde lo mas profundo y que acerca hasta mi, multitud de historias, recuerdos de piratas en busca de tesoros, el lamento de quien te habita cuando queda atrapado entre las redes de pescadores que sacan de tus entrañas miles de alimentos, el murmullo de parejas que frente a ti viven apasionadas historias, el llanto de quien quedo atrapado para siempre en tu profundidad, estas lleno de vida y de muerte, de calma y de tempestad.

Tu aroma me acerca a arrecifes, playas y calas, recodos perdidos donde te escondes y ruges con toda tu fuerza, marcas tus limites y una y otra vez nos enseñas tu poder.

Pero siempre al final vuelve a ti la calma y me pierdo en el infinito de tu horizonte donde rozas el cielo y te dejas acariciar por el sol al caer la tarde, y es en ese momento cuando todo parece pararse, y nada malo puede ocurrir, todo calla y todo duerme, la luna te vigila y yo me marcho hasta que vuelva a verte.