domingo, 2 de febrero de 2014

SIN BANDERA




Son tiempos de protesta, de rebelión, de cambios, de indignados, y diría que casi de insurrección.

Ponemos la televisión y vemos en uno y otro canal, protestas y más protestas, no voy a entrar en el motivo, en la defensa de que… sino en la cantidad de banderas que se agitan y que a mi parecer, consiguen que el hecho en sí, pierda importancia.

Como me gustaría que un día saliéramos a la calle con las manos vacías, s in banderas, ni rojas ni azules, ni monárquica ni republicana, señera o ikurriña, símbolos que más que unir, desunen en momentos en los que no son necesarias, al contrario, la falta de ellas muy seguramente dieran más fuerza y más seriedad a algunas protestas que son por y para el bien de todos los ciudadanos españoles.

Imagino una manifestación sin banderas, en la que ningún partido político, periodista o comentarista, se escudara en un símbolo para desmerecer el hecho de que son muchos los que están allí  protestando por algo con lo que no están conforme, tan solo un gran número de personas, de diferentes provincias e ideologías políticas, expresando democráticamente sus ideales.

Ojala algún día, todos estos actos de expresión libre, se hicieran sin  ser manipulados por unos y por otros simplemente porque se enarbola una u otra bandera, y valorasen que no solo el ciudadano español, expresa su opinión en las urnas, sino que además puede hacerlo mediante manifestaciones legales, expresando así  que está  en  desacuerdo  con decisiones que  afectará a su futuro o por el contrario mostrar su satisfacción por éxitos conseguidos.


No demos motivos para etiquetárnos y convertirnos en productos de mayor o menor categoría, sabemos quienes somos y lo que queremos, si el motivo de la protesta es lo suficientemente importante, no necesita de accesorios.